Seguridad

Cómo proteger tu ordenador frente a las amenazas informáticas

Guía práctica para proteger tu ordenador de virus, malware y otras amenazas: hábitos, herramientas y configuración básica de seguridad.

Contenido
📅 17 de julio de 2026⏱️ 8 min de lectura

Cómo proteger tu ordenador frente a las amenazas informáticas

La informática forma parte de prácticamente todos los aspectos de nuestra vida. Utilizamos ordenadores para trabajar, estudiar, realizar compras, gestionar cuentas bancarias, almacenar fotografías y comunicarnos con otras personas. Toda esa información tiene un gran valor y, precisamente por ello, los ciberdelincuentes buscan constantemente nuevas formas de acceder a ella.

Aunque las grandes empresas suelen contar con departamentos especializados en ciberseguridad, cualquier usuario puede convertirse en el objetivo de un ataque. La buena noticia es que la mayoría de las amenazas pueden evitarse siguiendo una serie de buenas prácticas sencillas.

En este artículo aprenderás cuáles son las amenazas informáticas más habituales y cómo proteger tu ordenador para reducir al máximo los riesgos.


¿Qué es una amenaza informática?

Una amenaza informática es cualquier acción, vulnerabilidad o programa diseñado para comprometer la seguridad, disponibilidad o integridad de un sistema informático.

Las amenazas pueden tener distintos objetivos:

  • Robar información personal.
  • Obtener credenciales de acceso.
  • Cifrar archivos para pedir un rescate.
  • Espiar la actividad del usuario.
  • Utilizar el ordenador para atacar otros equipos.
  • Obtener beneficios económicos.

Actualmente existen millones de ataques diarios en Internet, muchos de ellos completamente automatizados.


Principales amenazas informáticas

Virus

Los virus son programas que necesitan infectar otros archivos para propagarse.

Pueden provocar diferentes problemas:

  • Eliminar archivos.
  • Modificar documentos.
  • Ralentizar el sistema.
  • Impedir el arranque del ordenador.

Aunque hoy en día son menos frecuentes que hace unos años, siguen existiendo.


Malware

El término malware engloba cualquier software malicioso.

Dentro del malware encontramos diferentes categorías:

  • Virus.
  • Troyanos.
  • Gusanos.
  • Spyware.
  • Adware.
  • Rootkits.
  • Ransomware.

Cada uno tiene un funcionamiento diferente, pero todos buscan comprometer la seguridad del usuario.


Ransomware

El ransomware es una de las amenazas más peligrosas de la actualidad.

Su funcionamiento es sencillo:

  1. Infecta el ordenador.
  2. Cifra todos los archivos.
  3. Impide acceder a ellos.
  4. Solicita un pago para recuperarlos.

Muchas empresas han perdido millones de euros debido a este tipo de ataques.

La mejor protección frente al ransomware sigue siendo disponer de copias de seguridad actualizadas.


Phishing

El phishing consiste en engañar al usuario para que entregue voluntariamente sus datos.

Normalmente llega mediante:

  • Correos electrónicos.
  • Mensajes SMS.
  • WhatsApp.
  • Redes sociales.
  • Llamadas telefónicas.

Un ejemplo muy habitual consiste en recibir un correo aparentemente enviado por un banco solicitando verificar la cuenta mediante un enlace falso.


Spyware

El spyware está diseñado para recopilar información sin que el usuario lo sepa.

Puede registrar:

  • Contraseñas.
  • Páginas visitadas.
  • Información bancaria.
  • Capturas de pantalla.
  • Pulsaciones del teclado.

Este tipo de malware suele permanecer oculto durante largos periodos.


Mantén siempre actualizado el sistema operativo

Uno de los errores más comunes consiste en retrasar las actualizaciones.

Sin embargo, muchas de ellas corrigen vulnerabilidades críticas que ya están siendo explotadas por los atacantes.

Es recomendable:

  • Activar las actualizaciones automáticas.
  • Instalar los parches de seguridad cuanto antes.
  • Mantener también actualizados los controladores.
  • Reiniciar el equipo cuando sea necesario.

Tanto Windows como Linux y macOS reciben actualizaciones frecuentes para mejorar su seguridad.


Instala únicamente software de confianza

Una gran parte de las infecciones comienzan tras instalar programas descargados desde páginas poco fiables.

Antes de instalar cualquier aplicación conviene comprobar:

  • Que procede de la página oficial.
  • Que el desarrollador es conocido.
  • Que dispone de buenas valoraciones.
  • Que no solicita permisos innecesarios.

Evita descargar versiones "crackeadas", ya que muchas contienen malware oculto.


Utiliza un antivirus

Aunque ningún antivirus ofrece una protección absoluta, sigue siendo una herramienta fundamental.

Un buen antivirus debe incluir:

  • Protección en tiempo real.
  • Escaneo bajo demanda.
  • Protección web.
  • Detección de ransomware.
  • Actualizaciones frecuentes.

No es recomendable instalar varios antivirus simultáneamente, ya que pueden interferir entre sí.


Configura correctamente el firewall

El firewall controla las conexiones que entran y salen del ordenador.

Su función principal consiste en impedir accesos no autorizados.

Nunca conviene desactivarlo salvo que exista un motivo muy concreto.

Windows incorpora un firewall bastante completo que resulta suficiente para la mayoría de usuarios.


Crea contraseñas seguras

Una contraseña débil puede poner en peligro toda una cuenta.

Una contraseña robusta debería cumplir estas características:

  • Más de 12 caracteres.
  • Letras mayúsculas.
  • Letras minúsculas.
  • Números.
  • Símbolos.
  • Sin palabras del diccionario.

Ejemplo de contraseña poco segura:

madrid123

Ejemplo mucho más segura:

J8!vP#21xQ@Lm7

Nunca reutilices la misma contraseña en diferentes servicios.


Utiliza un gestor de contraseñas

Recordar decenas de contraseñas distintas resulta complicado.

Los gestores de contraseñas permiten:

  • Generar claves aleatorias.
  • Guardarlas cifradas.
  • Autocompletar inicios de sesión.
  • Sincronizar entre dispositivos.

De esta forma solo será necesario recordar una única contraseña maestra.


Activa la autenticación en dos factores

La autenticación multifactor añade una capa adicional de seguridad.

Además de la contraseña será necesario introducir un segundo código obtenido mediante:

  • Aplicaciones autenticadoras.
  • Llaves físicas.
  • SMS.
  • Correo electrónico.

Incluso aunque un atacante consiga tu contraseña, no podrá acceder fácilmente a la cuenta.


Aprende a identificar correos fraudulentos

Antes de abrir un correo conviene revisar varios aspectos.

Pregúntate siempre:

  • ¿Conozco al remitente?
  • ¿El dominio es correcto?
  • ¿Solicita información urgente?
  • ¿Contiene errores ortográficos?
  • ¿El enlace apunta realmente al sitio oficial?

Muchos ataques aprovechan la sensación de urgencia para hacer que el usuario actúe sin pensar.


Navega únicamente por páginas seguras

Siempre que sea posible visita sitios que utilicen HTTPS.

El navegador suele mostrar un candado junto a la dirección.

Aunque HTTPS no garantiza que una página sea legítima, sí protege la comunicación entre el usuario y el servidor.


Evita las redes WiFi públicas

Las redes abiertas pueden ser utilizadas para interceptar comunicaciones.

Si necesitas conectarte desde una cafetería, hotel o aeropuerto:

  • Evita acceder a tu banca online.
  • No introduzcas contraseñas importantes.
  • Utiliza una VPN si es posible.

Realiza copias de seguridad periódicas

Una copia de seguridad puede evitar la pérdida de años de trabajo.

Una estrategia muy recomendable es la regla 3-2-1:

| Regla | Explicación | |--------|-------------| | 3 copias | Conserva al menos tres copias de los datos. | | 2 soportes | Utiliza dos medios diferentes. | | 1 externa | Guarda una copia fuera del equipo principal. |

Las copias pueden almacenarse en:

  • Discos externos.
  • NAS.
  • Servidores.
  • Almacenamiento en la nube.

Mantén limpio el navegador

Los navegadores también necesitan mantenimiento.

Es recomendable:

  • Eliminar extensiones que no utilices.
  • Revisar los permisos concedidos.
  • Borrar cookies periódicamente.
  • Mantener el navegador actualizado.

Muchas extensiones pueden acceder a información sensible.


Cuidado con las memorias USB

Las unidades USB siguen siendo una vía habitual de infección.

Nunca conectes dispositivos desconocidos.

Si debes hacerlo:

  • Analízalos previamente con el antivirus.
  • No ejecutes archivos automáticamente.
  • Evita habilitar la reproducción automática.

Protege también tu teléfono móvil

Hoy en día el smartphone contiene tanta información como el ordenador.

Es recomendable:

  • Utilizar bloqueo biométrico.
  • Activar el cifrado.
  • Instalar únicamente aplicaciones oficiales.
  • Mantener el sistema actualizado.

Señales de que tu ordenador podría estar infectado

Algunos síntomas frecuentes son:

  • Lentitud excesiva.
  • Programas que se abren solos.
  • Ventanas emergentes constantes.
  • Cambios en la página principal del navegador.
  • Archivos desaparecidos.
  • Uso elevado del procesador sin motivo.

Ante cualquiera de estos síntomas conviene realizar un análisis completo.


Buenas prácticas de seguridad

Estas acciones reducen enormemente el riesgo de sufrir un incidente:

  • Mantener el sistema actualizado.
  • Utilizar contraseñas diferentes.
  • Activar la autenticación en dos pasos.
  • Instalar software únicamente desde sitios oficiales.
  • No abrir enlaces sospechosos.
  • Realizar copias de seguridad frecuentes.
  • Revisar periódicamente los permisos de las aplicaciones.
  • Utilizar cuentas sin privilegios de administrador para el uso diario.

Errores que debes evitar

Muchos problemas de seguridad tienen su origen en malos hábitos.

Entre los errores más habituales encontramos:

  • Desactivar el antivirus.
  • Compartir contraseñas.
  • Descargar programas piratas.
  • Ignorar las actualizaciones.
  • Confiar en cualquier correo recibido.
  • Reutilizar la misma contraseña en todas las cuentas.

Evitar estos errores supone una mejora muy importante en la seguridad del equipo.


Conclusión

La seguridad informática no depende únicamente del software instalado, sino también de los hábitos del usuario. Mantener el sistema actualizado, utilizar contraseñas robustas, activar la autenticación multifactor y realizar copias de seguridad periódicas son medidas sencillas que reducen enormemente el riesgo de sufrir un ataque.

No existe una protección absoluta frente a las amenazas informáticas, pero combinar varias capas de seguridad dificulta enormemente el trabajo de los ciberdelincuentes. Dedicar unos minutos a revisar la configuración del equipo y adoptar buenas prácticas puede evitar pérdidas de información, problemas económicos y situaciones difíciles de resolver en el futuro.

Compartir este artículo

📡 RSS

💬 Comentarios

Inicia sesión para dejar un comentario.

Sé el primero en comentar.

Newsletter

Recibe nuevos artículos y herramientas en tu email.