Seguridad

Malware: qué es, tipos y cómo proteger tu ordenador

Qué es el malware, los tipos más comunes (virus, troyanos, spyware) y cómo proteger tu ordenador frente a ellos.

📅 16 de agosto de 2026⏱️ 10 min de lectura

Malware: qué es, tipos y cómo proteger tu ordenador

Utilizamos ordenadores y dispositivos conectados a Internet prácticamente todos los días. Guardamos fotografías, documentos, contraseñas, información personal y, en el caso de las empresas, grandes cantidades de información importante.

Toda esta información puede convertirse en un objetivo para los ciberdelincuentes.

Una de las principales amenazas a las que se enfrentan los dispositivos informáticos es el malware.

El término malware procede de la combinación de las palabras inglesas malicious software, es decir, software malicioso. Se utiliza para describir programas creados con la intención de realizar acciones perjudiciales o no autorizadas en un dispositivo.

Aunque muchas personas utilizan la palabra "virus" para referirse a cualquier programa malicioso, técnicamente existen muchos tipos diferentes de malware.

En este artículo veremos cuáles son los más importantes, cómo pueden infectar un equipo y qué podemos hacer para protegernos.


¿Qué es exactamente el malware?

El malware es cualquier software diseñado para realizar acciones que pueden perjudicar a un usuario, dispositivo o sistema.

Dependiendo del tipo de malware, sus objetivos pueden ser diferentes.

Por ejemplo, puede intentar:

  • Robar información.
  • Espiar al usuario.
  • Cifrar archivos.
  • Mostrar publicidad no deseada.
  • Controlar un dispositivo.
  • Robar contraseñas.
  • Utilizar los recursos del ordenador.
  • Instalar otros programas maliciosos.
  • Permitir el acceso remoto de un atacante.

Por tanto, malware no significa únicamente "virus".

Es un término general que engloba numerosas amenazas.


¿Qué diferencia hay entre malware y virus?

Un virus es solamente un tipo concreto de malware.

Podemos imaginarlo de esta forma:

Malware
├── Virus
├── Troyano
├── Ransomware
├── Spyware
├── Gusanos
├── Rootkits
├── Keyloggers
└── Adware

Por tanto:

Todo virus es malware, pero no todo malware es un virus.

Esta diferencia es importante porque cada amenaza puede funcionar de una manera distinta.


Los virus informáticos

Los virus son programas capaces de replicarse e infectar otros archivos o sistemas.

Normalmente necesitan algún tipo de interacción para propagarse.

Por ejemplo, un usuario puede ejecutar un archivo infectado y provocar que el virus comience a funcionar.

Dependiendo de su diseño, un virus puede:

  • Modificar archivos.
  • Eliminar información.
  • Dañar programas.
  • Intentar propagarse.
  • Instalar otras amenazas.

Aunque los virus fueron especialmente conocidos durante las primeras décadas de la informática, actualmente existen amenazas mucho más variadas.


Troyanos

Los troyanos reciben su nombre del famoso caballo de Troya de la mitología.

Su característica principal es que intentan hacerse pasar por algo legítimo.

Por ejemplo, un archivo puede parecer:

programa_util.exe

pero en realidad contener software malicioso.

El usuario cree que está instalando una aplicación normal cuando, en realidad, está ejecutando un programa peligroso.


¿Cómo puede llegar un troyano?

Existen diferentes métodos.

Por ejemplo:

  • Programas descargados desde páginas desconocidas.
  • Software pirateado.
  • Archivos adjuntos.
  • Enlaces maliciosos.
  • Falsas actualizaciones.
  • Programas modificados.

Por este motivo es importante descargar software desde fuentes confiables.


Ransomware

El ransomware es uno de los tipos de malware más conocidos actualmente.

Su objetivo suele ser impedir el acceso a los archivos de la víctima mediante cifrado.

Después, el atacante puede solicitar un rescate para intentar recuperar la información.

Un ataque podría provocar que documentos como:

facturas.xlsx
fotos.jpg
proyecto.docx
base_datos.sql

dejen de estar disponibles.


¿Por qué el ransomware es tan peligroso?

Porque puede afectar tanto a usuarios particulares como a organizaciones completas.

En una empresa, un ataque puede impedir el acceso a:

  • Bases de datos.
  • Servidores.
  • Documentación.
  • Sistemas internos.
  • Copias de trabajo.
  • Aplicaciones.

Por eso las copias de seguridad son una de las medidas más importantes frente a este tipo de amenazas.


Spyware

El spyware está diseñado para recopilar información sobre el usuario sin su conocimiento o consentimiento.

Puede intentar obtener:

  • Hábitos de navegación.
  • Información personal.
  • Credenciales.
  • Datos de aplicaciones.

Dependiendo del tipo de spyware, puede funcionar de forma muy discreta para evitar que el usuario se dé cuenta.


Keyloggers

Los keyloggers son programas diseñados para registrar las pulsaciones realizadas en el teclado.

Su objetivo puede ser capturar información como:

Usuario
Contraseña
Mensajes
Búsquedas

Un atacante podría utilizar esta información para intentar obtener acceso a diferentes cuentas.


Gusanos informáticos

Los gusanos, conocidos como worms, tienen una característica especialmente importante: pueden propagarse automáticamente entre sistemas.

A diferencia de muchos virus tradicionales, no necesitan necesariamente que el usuario ejecute manualmente un archivo en cada equipo.

Pueden aprovechar vulnerabilidades de redes o servicios para propagarse.

Esto puede hacer que un gusano se extienda rápidamente dentro de una organización.


Rootkits

Los rootkits están diseñados para ocultar la presencia de determinados procesos o componentes maliciosos.

Pueden intentar proporcionar al atacante un nivel elevado de acceso al sistema.

Su detección puede ser especialmente complicada porque están diseñados precisamente para pasar desapercibidos.


Adware

El adware es un tipo de software que muestra publicidad de manera no deseada.

No siempre tiene las mismas características que otros tipos de malware y algunos programas legítimos también incluyen publicidad.

Sin embargo, cuando un programa muestra anuncios de forma excesiva, modifica el navegador o instala componentes sin autorización, puede convertirse en una amenaza.


Botnets

Una botnet es una red formada por dispositivos comprometidos que pueden ser controlados remotamente.

Un ordenador infectado puede pasar a formar parte de una botnet sin que el usuario sea consciente.

Estas redes pueden utilizarse para:

  • Ataques de denegación de servicio.
  • Envío masivo de spam.
  • Distribución de malware.
  • Otras actividades maliciosas.

Los dispositivos IoT también pueden convertirse en objetivos.


¿Cómo se infecta un ordenador?

Existen muchas vías de infección.

Entre las más habituales encontramos:

  • Descargas maliciosas.
  • Archivos adjuntos.
  • Enlaces fraudulentos.
  • Software pirateado.
  • Vulnerabilidades.
  • Dispositivos externos.
  • Páginas web comprometidas.
  • Ingeniería social.

Por eso la seguridad depende de diferentes factores.


Archivos adjuntos peligrosos

Los correos electrónicos pueden utilizarse para distribuir malware.

Un mensaje puede incluir un archivo aparentemente normal:

Factura.pdf

pero el archivo puede no ser lo que parece.

También pueden utilizarse documentos de oficina que soliciten activar determinadas funciones.

Nunca debemos abrir archivos inesperados simplemente porque el mensaje parezca urgente.


Software pirateado

Las aplicaciones pirateadas representan un riesgo importante.

Cuando descargamos un programa modificado desde una fuente desconocida, no podemos saber con certeza qué contiene.

Puede incluir:

  • Troyanos.
  • Keyloggers.
  • Spyware.
  • Ransomware.
  • Otros programas maliciosos.

Ahorrarse el coste de un programa puede terminar provocando un problema mucho mayor.


Falsas actualizaciones

Otra técnica consiste en mostrar una falsa actualización.

Por ejemplo, una página web puede mostrar:

Tu navegador necesita una actualización.

Descarga ahora la última versión.

El archivo descargado puede ser malware.

Las actualizaciones deberían realizarse siempre desde los mecanismos oficiales del sistema o aplicación.


Vulnerabilidades de software

El malware también puede aprovechar vulnerabilidades de programas.

Si una aplicación contiene un fallo de seguridad, un atacante podría utilizarlo para ejecutar código no autorizado.

Por este motivo las actualizaciones son tan importantes.

Cuando un fabricante publica una actualización de seguridad, normalmente está solucionando vulnerabilidades que podrían ser aprovechadas por atacantes.


¿Cómo saber si tenemos malware?

No siempre es fácil.

Algunas amenazas intentan permanecer ocultas.

Sin embargo, determinados síntomas pueden indicar que existe un problema:

  • El ordenador funciona mucho más lento.
  • Aparecen programas desconocidos.
  • El navegador cambia su configuración.
  • Aparecen ventanas extrañas.
  • Hay consumo de recursos sin explicación.
  • Se modifican archivos.
  • Aparecen conexiones sospechosas.
  • El antivirus muestra alertas.

Estos síntomas no demuestran necesariamente que exista malware, pero justifican una revisión.


Mantener el sistema actualizado

Una de las mejores medidas de prevención es mantener actualizado todo el software.

Esto incluye:

  • Sistema operativo.
  • Navegador.
  • Antivirus.
  • Aplicaciones.
  • Controladores cuando corresponda.

Las actualizaciones corrigen errores y vulnerabilidades que podrían ser aprovechadas por atacantes.


Utilizar software de seguridad

Los sistemas operativos modernos incorporan herramientas de seguridad capaces de detectar muchas amenazas.

También existen soluciones antivirus y sistemas de protección adicionales.

Sin embargo, debemos recordar que ningún antivirus detecta absolutamente todo.

La seguridad debe combinar:

Software de seguridad
+
Actualizaciones
+
Copias de seguridad
+
Buenas prácticas

La importancia de las copias de seguridad

Las copias de seguridad no evitan que el malware infecte un ordenador.

Pero pueden evitar que perdamos nuestros datos.

Por ejemplo, si un ransomware cifra nuestros documentos y disponemos de una copia de seguridad independiente, podemos restaurar los archivos sin depender necesariamente del atacante.

Una buena estrategia de copias de seguridad debería incluir diferentes ubicaciones.


Regla 3-2-1

Una estrategia conocida es la regla 3-2-1.

Consiste en mantener:

3 copias de los datos
2 medios diferentes
1 copia fuera del sistema principal

Por ejemplo:

Ordenador
+
Disco externo
+
Copia remota

De esta forma, un único incidente no debería destruir todas las copias.


No utilizar una cuenta de administrador para todo

Otra medida interesante consiste en evitar utilizar cuentas administrativas para las tareas normales.

Si un programa malicioso se ejecuta con permisos elevados, puede tener muchas más posibilidades de modificar el sistema.

Utilizar una cuenta con permisos limitados puede reducir el impacto de determinados ataques.


Descargar desde fuentes fiables

Siempre que sea posible, debemos descargar programas desde:

  • Página oficial del fabricante.
  • Tiendas oficiales.
  • Repositorios conocidos.
  • Fuentes verificadas.

También debemos evitar programas que prometan cosas demasiado buenas para ser verdad.


Desconfía de los mensajes inesperados

Muchos ataques empiezan con una acción aparentemente inocente.

Por ejemplo:

Haz clic aquí.

o:

Descarga este archivo.

Antes de hacerlo debemos preguntarnos:

¿Esperaba realmente este archivo o mensaje?

Si la respuesta es no, conviene comprobarlo antes.


¿Qué hacer si sospechamos que tenemos malware?

Si creemos que nuestro ordenador está infectado, debemos evitar seguir utilizando el dispositivo con normalidad hasta comprobar qué está ocurriendo.

Podemos:

  1. Desconectar el equipo de la red si existe una sospecha seria.
  2. Ejecutar un análisis de seguridad.
  3. Revisar programas instalados recientemente.
  4. Comprobar procesos sospechosos.
  5. Actualizar el sistema.
  6. Restaurar desde una copia de seguridad si es necesario.

En entornos empresariales, es recomendable informar al responsable de sistemas o seguridad.


No ignores las alertas

Si el sistema de seguridad detecta una amenaza, no deberíamos ignorarla automáticamente.

Una alerta puede ser un falso positivo, pero también puede indicar un problema real.

Es mejor investigar la situación antes de continuar utilizando el dispositivo normalmente.


Malware en empresas

Las organizaciones necesitan prestar especial atención al malware.

Una infección en un único ordenador puede convertirse en un problema mucho mayor si el atacante consigue acceder a recursos compartidos o servidores.

Por este motivo las empresas suelen utilizar diferentes capas de protección:

  • Firewalls.
  • Antivirus.
  • Sistemas EDR.
  • Segmentación de redes.
  • Control de permisos.
  • Copias de seguridad.
  • Monitorización.
  • Formación de empleados.

Conclusión

El malware engloba una enorme variedad de amenazas capaces de afectar a ordenadores, servidores y otros dispositivos. Virus, troyanos, ransomware, spyware, gusanos y otras categorías tienen comportamientos diferentes, pero todos pueden provocar consecuencias importantes.

La mejor estrategia no consiste en confiar únicamente en un antivirus. Es necesario combinar diferentes medidas de seguridad: mantener los sistemas actualizados, descargar aplicaciones desde fuentes fiables, utilizar cuentas con permisos adecuados, desconfiar de archivos inesperados y realizar copias de seguridad periódicas.

La mayoría de infecciones pueden prevenirse o, al menos, reducir considerablemente su impacto aplicando unas buenas prácticas básicas.

La seguridad informática no consiste en esperar a que ocurra un problema, sino en prepararse antes de que ocurra.

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